El Zorrón Silencioso




Esta italianita tenía poca experiencia delante de las cámaras pero lo compensó con entusiasmo. No en vano perdió la virginidad relativamente tarde, lo que la obligó a recuperar el tiempo perdido... ¡Y qué manera de recuperarlo! Contempla cómo exhibe su estupendo culo, le come el pollón a Alberto con ganas, lo bien que lo acoge en su precioso chochito y, en general, como goza como la guarrilla napolitana que en realidad es.