¡Dejé bien servida a la camarera!




Fue uno de mis primeros Pilladas, su nombre es Ana Ros , una murciana con la que quedé muy cerca de la nueva Condomina, al principio no quería ni oír hablar de fornicar conmigo, hasta que saqué un fajo de billetes y se vino a mi hotel. El resto os lo podéis imaginar... o que coño! Mucho mejor que lo veáis con vuestros propios ojos porque el polvazo no tiene desperdicio!