¡Tetas de impresión!




Parece una gatita en celo sobre mi cama, mirándome fijamente con su carita de viciosa y desnudándose lentamente. Alucino cuando se quita la camiseta, ¡menudo par de tetas! Mamellas como las de Cristina quedan pocas, grandes y naturales, ¡desafiando a la gravedad! Esta jovencita está causando sensación, es una diosa del sexo y verla comer rabo es una pasada. Me coge la polla y se la restriega contra su coñito caliente, hasta que no puede más y se la mete de golpe, ¡qué gustazo, hamijos! No te pierdas cómo le lleno la boca de semen.