Suhaila Hard se pone caliente




Roberto es un buen conocedor de la fauna mediterranea, tiene un sexto sentido para encontrar los lugares más calientes del territorio. Había oido hablar de un sitio donde las tías estaban siempre cachondas, calientes, no dudó en ir a comprobarlo. Llegó al sitio y enseguida lo olió, el olor a coñito mojado y cachondo era muy intenso, no tardó en encontrar un pibón pidiendo guerra, allí estaba ella, enormes tetas, culo grande y rico, pero sobre todo juventud, se olía desde lejos, esa chica quería una polla en su boca ya y Roberto no tardó en darle lo que ella quería, mucha pinga.