Salvada por la Campanilla




De esta manera conocimos a Karen Bakker, a la puerta del instituto donde estudiaba, o al menos eso fue lo que nos dijo. Allí Alberto había quedado con ella vía Facebook para follar. Cuando llegamos, Karen ya estaba fuera. No había esperado ni al toque de la campana. Estaba ansiosa por probar el enorme pene de Alberto así que no le importó que llegásemos con ElFolloVolumen y que lo quisiéramos grabar todo. Le daba igual, ella solo quería tragarse hasta la campanilla el pollón de Alberto.