Regando tu cara




La piel es como los pétalos de las flores, requiere su cuidado, hay pieles delicadas aunque también las hay fuertes, negras, que soportan el calor como si nada porque vienen de las zonas más calientes del caribe. A las delicadas hay que rociarlas levemente pero a estas últimas hay que regarlas en plan aspersor, sin compasión, porque necesitan grandes cantidades de crema facial para recuperar su hidratación.