Soy gitana No Choni




Que esa piel canela, esos ojos rasgados y ese hablar calé nos hacía intuir que Marta Sanz era gitana es algo que estaba a la vista de todo el mundo. Harta de que la colgaran la etiquera de choni, Martita ha venido a salir del armario se confiesa gitana, orgullosa de sus raíces y ha venido a grabar con su propio traje de flamenca. Como lo oís, por primera vez en España una gitana real y orgullosa de serlo viene a grabar porno ataviada con su clásica vestimenta.