La fruta más X




Si cada vez que echásemos una moneda a una máquina tragaperras tuviésemos un premio como el de hoy creo que más de uno se gastaría algo más que las vueltas de los cafés. Nosotros que somos unos suertudos nos hemos jugado dos monedas y, ante la mirada atónita del chino de la barra, hemos sacado el premio especial. Cinco parejitas de cerezas se han alineado ante nosotros y la máquina, en lugar de empezar a cantar y a soltar dinero se ha convertido en una dulce, sabrosa y jugosa Cerecita X. El chino se tiraba de los pelos mientras nos íbamos del bar para conocer más en profundidad a nuestra nueva amiga.