¡Corriéndome en su boquita!




Ay qué rica está la teen, qué cuerpo más moldeado, lleno de curvitas y suave como la seda. Samanta tiene buenas tetas y un culazo al que me aferro fuerte para follarla viva. Ella sabe bien cómo chuparme el pollastre, metiéndoselo entero en la boca y haciéndome maravillas con la lenguita. Cuando llega la hora del sexo puro y duro es una máquina, me cabalga y gemimos sin parar hasta soltarle una buena corrida en la boquita.