¡Me la follo mientras duerme!




Eso de follar con teens dormidas me la pone tiesa, así que aprovecho que Carolina está echándose una siestecilla para meterle mano. Notar cómo se le va calentando el chichi, los pezones se le van endureciendo... ¡qué maravilla! La jovencita, muy lejos de enfadarse, se vuelve loca y me la come y me folla como una salvaje, ¡hasta correrme en su carita y en su boca!