Cara de ángel, cuerpo de puta




Menudas ganas que lleva el bueno de Rob de saciar su apetito sexual. Lleva unos días sin echar un polvo y tiene los huevos llenos de amor, así que necesitamos una voluntaria que reciba toda esa energía positiva. ¿Quién va a ser la afortunada? Pues Luz, el angelito que ilumina nuestro camino y despierta nuestras pasiones más salvajes. Esta preciosidad no va a dejar escapar ni un poquito del preciado néctar, se lo va a quedar todo para ella.