Señora en la calle... ¡cerdilla en la cama!




Llevaba un tiempo queriendo hacer un estudio sociológico con el que demostrar que las pijas son las más guarrillas en la cama... así que salgo a la calle y por suerte me topo con esta morenita tan modosita y educada. Me arriesgo a que me suelte un bofetón, que llame a la policía o me escupa por cochino inmundo, pero descubro que detrás de ese aspecto de niña buena se esconde una cachonda con un cuerpecito divino que folla como una gata salvaje. ¡Un pilladas que dará mucho que hablar!