¡22 corridas lecheras para la tetona!




Impresionante, brutal, ¡qué curvas! Con tetazas y culazo, guapa y con un morbazo alucinante. Llega, se arrodilla y empieza a comer pollas y a hacer pajas cubanas. Gimiendo de gusto al cumplir su fantasía más cerda, estar rodeada de rabos para sacarles toda la leche. Se le corren en el coño, en las tetas y en la boca, pajea a dos manos ¡y no para de follar!